martes, 2 de marzo de 2021

Ser fuerte.


      A veces ser fuerte no solo significa tener los músculos suficiente para decirles a los demás que tengan cuidado con nuestros puños o con nuestros golpes. Muchas veces la expresión tiene otros significados mas profundos.

     En la vida existen mas situaciones en donde damos a conocer lo fuerte que somos, desde ignorar las indirectas que escuchamos y que van dirigidas a nosotros, hasta cuando mostramos una sonrisa a los que nos rodean cuando en realidad lo que queremos es unas palabras de aliento porque en realidad nos esta llevando la tostada.

     Ser fuerte es preocuparse por hacer el desayuno para nuestros seres queridos sin saber a ciencia cierta si nosotros estaremos para acompañarlos, para disfrutar de su compañía, o simplemente para lavar los platos sucios.

     Ser fuerte implica sacar de nuestro interior la decisión de no mostrar debilidad cuando sabemos que nuestros seres queridos lo que necesitan es la fortaleza que nos caracteriza y que siempre hemos mostrado.

     Ser fuerte a veces hace que nuestro corazón se apachurre, pero que no podemos darnos el lujo de mostrar debilidad, porque pase lo que pase, seremos fuerte sin importar los problemas que nos aquejan.

     Ser fuerte es como cuando nuestro hijo o nuestra hija hace su primera comida y tenemos que probarlo y finalmente tenemos que decirle que salió delicioso aunque tengamos ganas de hacer los peores gestos.

     Ser fuerte es tener una operación en puerta y sin embargo decirle a los que nos rodean, que no tiene la menor importancia porque toda va a salir bien.

     Ser fuerte es sencillamente tener la fuerza de voluntad para mostrar una cara sonriente porque sabemos que tenemos quien nos respalde y nos acompañe para salir adelante, y porque sencillamente tenemos la confianza de que todo va a salir bien y lo principal tenemos el amor de quien ha sido lo mejor que nos ha pasado. Porque el amor es la mayor fuerza que podemos tener y amar y ser amado es lo mejor que nos puede pasar y que opaca todos los sinsabores que la vida nos pueda dar.

martes, 23 de febrero de 2021

Sexto piso.

 

     Todo es bonito hasta que te cae el veinte de que ya estas viejo, por muy joven que te sientas.

     Creo que mis recuerdos abarcan 55 años, con saltos de amnesia y con imágenes borrosas en algunos casos, pero si escribiera un libro, 100 años de soledad se quedaría corto con todas las anécdotas que tengo en el pensamiento.

     Me gustaría escribir un libro de agradecimientos, para decirle a todos esos que han desfilado por mi TL, bueno por mi línea de vida, que tan importantes han sido, tal vez muchos se sientan sorprendidos por lo que han influido en lo que soy y otros tal vez se sientan decepcionados porque no han causado gran cosa en mis decisiones tomadas en el pasado.

     Se siente bonito estar parado donde estoy, y recordar los malos momentos, esos que cuando los pasé sentía que el mundo se derrumbaba y no encontraba una solución, ni la manera de mitigar mis angustias, aunque ahora sepa que vendrían cosas peores y también los iba a solucionar.

     La juventud pasó sin darme cuenta, porque así pasa cuando se esta tan ocupado formando un hogar, manteniendo los valores que hay que enseñar a los que vienen atrás, tratando de dejar una huella en quienes son importantes para nosotros. Y mas que nada soñando. La mayoría de nosotros nos la pasamos soñando y creo que moriremos soñando, porque nunca estaremos conforme con lo que tenemos, siempre vamos a desear algo mejor.

     Ahora que estoy aquí siento que no estoy seguro si ya estoy en la azotea o faltan muchos pisos mas, lo que si se es que me gustó llegar hasta acá y que todavía tengo energías para seguir adelante.

     Hacer un balance no es lo que importa, lo que interesa es como me siento hoy. Y creo que la vida te compensa lo que has perdido, de pronto recuperas lo que creías perdido y nuevamente vuelves a ser feliz.

     Llegar al sexto piso es creer fervientemente que tienes para otros pisos mas.


     


lunes, 18 de enero de 2021

Alegría.

     Alegría, palabra tan efímera que indica una condición pasajera y que puede durar instantes, porque muchas veces solamente lo aparentamos porque nadie sabe por lo que estamos pasando, o solamente fingimos para estar a tono con la situación.  

     Aunque no importa lo que dure, el solo hecho de estar alegre un momento basta y sobra para que podamos seguir adelante soportando el peso de nuestros problemas, y de todo lo que nos impide ser realmente felices.

     La mayoría de nosotros sonreímos y fingimos estar alegres, porque es nuestra naturaleza, aparentar lo que no sentimos para que los demás no se sientan con la necesidad de consolarnos, de decirnos que todo va a estar bien aun cuando nosotros sepamos que no es así. Sonreímos de dientes para afuera, escondiendo nuestras penas, porque lo que mas duele son las palmaditas en la espalda, las palabras de consuelo y las miradas de compasión. 

     La alegría es como un vaso de cerveza que nos quita el calor al instante, así la alegría nos quita las penas momentáneamente pero solo eso, después todo sigue igual, a menos que sigamos nutriéndonos de lo que nos hace felices o simplemente de lo que queremos que nos de un poco de consuelo para seguir adelante con nuestra realidad.

     Alegría, palabra corta pero de gran significado, que encierra en sus letras un cúmulo de emociones, de sensaciones, de satisfacciones y que disimula en su interior la tristeza y la esperanza de que todo sea mejor.

     
 

domingo, 10 de enero de 2021

Paciencia.

     Paciencia, Dicen que es la capacidad para soportar las adversidades que la vida nos pone de prueba para saber si somos como el Job de la biblia o simplemente si podemos soportar las pequeñas contrariedades que a diario surgen en nuestro entorno, como el no tener para pagar lo que hemos sacado a crédito, ya sea un juego de sartenes, un juego de sala, un teléfono ultima generación, una casa, un auto ultimo modelo o una plataforma petrolera.

     Paciencia, palabra mágica que nos pone en situaciones en las que nunca quisiéramos estar, ya sea sencilla como el soportar la conversación de alguien que nos importa pero que en realidad no es prioridad para nosotros; ayudar a quienes son importantes para nosotros pero que en realidad no quieren nuestra ayuda sino nuestra tiempo y muchas maneras de manipulación para que empeñemos nuestra paciencia en personas cercanas a nuestro entorno y que en realidad lo que necesitan solamente es atención.

     Pero existe otro tipo de paciencia, la que utilizamos para soportar estoicamente lo que la vida nos tiene preparado para nosotros, después de que nuestra vida ha transcurrido como la de todos con cosas buenas y pocas cosas malas, de repente nos encontramos en una situación especial, todo es diferente, ya no hay cosas buenas, ya dejan de existir las risas y todo es gris.

     No hay nada que nos incomode mas que empezar a tener paciencia para todo, hasta para las cosas mas simples y que de repente ya no seamos dueños de nuestros actos sino que dependemos de lo que quieren de nosotros.

     De pronto sentimos que la paciencia no es una virtud, sino una carga que muy pocos se atreven a tenerla y a soportarla, porque lo mas seguro es que no existe una recompensa sino simplemente la satisfacción de hacer lo que es correcto.

     
 

martes, 5 de enero de 2021

Vanidad.

     Como seres humanos nos caracteriza la vanidad, queremos escuchar en boca de otros que somos los mejores, aun cuando interiormente sabemos que no es así.

     El reflejo de nuestras acciones parecen mas grandes cuando lo ven quienes no nos conocen verdaderamente, y es que en realidad ni nosotros mismos somos capaces de tener un conocimiento exacto de nuestros sentimientos y de nuestra manera de actuar.

     Nuestra vanidad es tanta que fingimos ser buenos para recibir elogios, para recibir abrazos, para recibir aceptación y para sentirnos orgullosos de lo que piensan los demás.

     Pero todo es pasajero, porque no podremos fingir todo el tiempo y llega un momento en que necesitamos mas, es como una droga, algo que le da valor a nuestra vida y en ese incansable lucha de ser lo que no se es y lo que realmente somos, nos desgastamos y perdemos la noción de lo que realmente somos y de lo que queremos, y nuestra vida se torna vacía, y llegamos a la conclusión de que nada ha valido la pena, porque nos ven como una caricatura de lo que queremos ser.

     Vanidad divino tesoro que nos pone en la cima cuando en realidad estamos en el primer escalón.
 

sábado, 2 de enero de 2021

Soledad


     A veces estamos rodeados de muchas personas y aun así nos sentimos solos, tan solos que nos da miedo, es un miedo diferente, es el miedo a la soledad.

     Creemos firmemente que no necesitamos de nadie y que somos autosuficientes, creemos que tenemos el control de lo que nos pasa y de que podemos ser felices sin necesitar de nadie mas, pero llega un momento en que no basta lo que hemos conseguido, es necesario que alguien nos diga que estamos haciendo las cosas correctas, es necesario que alguien mas comente que significamos y que necesitan de nosotros.

     Si pasamos desapercibidos, somos invisibles, a nadie le importamos, nadie sabe que existimos, nuestra vida es solitaria y vacía.

     La soledad, es tener con que brindar pero no con quien brindar, es lograr lo que deseamos pero no tener con quien compartirlo, es haber llegado a la meta y no tener quien nos aplauda, es comprender lo que es el amor pero no tener a quien amar.

     La soledad es que de pronto sientas que quieres a todo el mundo, pero el mundo ya te olvidó.   

viernes, 1 de enero de 2021

Angustia.


      Llega un momento en la vida que nuestro futuro es tan incierto que nos causa angustia y desesperación, desearíamos tener la varita mágica y resolver inmediatamente nuestra situación, ya sea porque nuestra situación económica nos esta ahogando o tal vez nuestro entorno nos ahoga con problemas con la gente que nos rodea, sin embargo hay ocasiones en que todo es tan confuso porque no sabemos a que atenernos, todo son verdades a medias, hay promesas que son difíciles de cumplir, hay sentimientos tan encontrados que no sabemos que camino tomar.

     Sentimos que nuestro mundo se derrumba y probablemente estemos seguros de que así es, estamos acostumbrados a obtener siempre lo que deseamos, y si no lo tenemos lo arrebatamos, o hacemos hasta lo imposible porque así sea.

     Tal vez de vez en cuando debemos de ser humildes con las decisiones del creador, nuestros propósitos no son nada comparado con lo que el destino nos tiene preparado, todo tiene su tiempo y a veces hay tener paciencia aun cuando sabemos que el tiempo es nuestro peor enemigo.

     Debemos de ser consientes de que muchas cosas no dependen de una decisión arrebatada que tal vez mañana sea motivo de que el camino que tomamos se vuelva en contra nuestra y en lugar de la felicidad que esperabamos sea un completo fracaso y solo obtengamos arrepentimiento y reproches, y una vida llena de resentimientos.

     Hay una canción que me encanta y que expresa mis sentimientos:

     Ay, amor mío,

qué terriblemente absurdo
es estar vivo
sin el alma de tu cuerpo,
sin tu latido.

     La angustia que me causa este 2021 es saber que todo seguirá siendo tan incierto como lo fue hace 40 años, como lo fue hace 20 años, como lo fue hace 10 años, y como lo fue ayer.